OPINIÓN: Los Innecesarios Apellidos del Liderazgo
May 16, 2025
“Hoy ya no se habla de liderazgo de esta manera, sino de aquella otra”, es una expresión que escuchamos con frecuencia. Tal obsesión, por tratar de estar actualizado con la última tendencia que aparece sobre liderazgo, es un hecho muy indicativo de, por lo menos, tres fenómenos.
Primero
Una sociedad que concibe el liderazgo como técnica (el liderazgo como una herramienta
y como un hacer), por encima de su naturaleza esencial, está condenada a tenerse que enfrentar con las limitaciones de un instrumento muy limitado. Y la manera como trata de remediar el corto alcance del instrumento, por sus inanes resultados, es diseñar otro distinto, pero con igual limitación e igual resultado. A cada uno de ellos le acuña un nuevo nombre, en este caso, un nuevo apellido para el liderazgo y, desde luego, enfatizando nuevos instrumentos y usos, pretendiendo con ello remediar las limitaciones del anterior. La inoperancia de las técnicas anteriores resulta siendo el combustible para ensayar otras nuevas y, con ello, reconocer que las anteriores, que se vendieron con el ímpetu de una nueva moda, realmente no sirvieron de mucho; la
sociedad y las organizaciones han seguido recorriendo el camino y la suerte que el sistema las impulsa a recorrer. Todo cambia,
pero todo sigue igual.
Segundo
El afán de ensayar una nueva manera de liderar y vender el liderazgo, no escapa de los vicios de un sistema economicista, que necesita mantener vivo el negocio de las modas administrativas y las técnicas gerenciales. En un ambiente así, prima una lógica de hipercompetencia, de diferenciación ostentosa, de apropiación y control, de individualismo y de vanidad. Ahí, el liderazgo se ha convertido en un gran negocio; así, los programas de formación de liderazgo en el mundo, según anotan R. Hougaard y J. Carter, en La mente del líder, en una estimación reciente, valen cuarenta y seis mil millones de dólares al año (“…una suma muy elevada, para unos resultados tan pobres. ¿Qué está pasando?”). No sobra recordar que estos programas se ofrecen y se venden, constantemente, bajo diversos apellidos, como si se dijera: ¡este nuevo sí va a funcionar!
"Cuando se comprende la esencia del liderazgo, se cae en la cuenta de que el liderazgo cobija todas las características con que se le apellida. La mente y el corazón de un líder, desde su consciencia expandida, abarca todos esos frentes que buscan calificarlo."
Tercero
Y, lo más delicado de todo, es que toda esta situación, arriba descrita, es el resultado de un profundo desconocimiento del significado real del liderazgo.
Si se comprendiera su esencia (su fuente y su dinámica, al servicio de la sociedad), se vería que liderazgo es liderazgo, a secas, sin necesidad de utilizar apellidos, ya que son connotaciones calificativas que lo constriñen, que sobran, y que le hacen el juego al jugoso negocio del liderazgo (acá, en este boletín, ya hemos escrito
bastante sobre este fenómeno, así como en el Programa de Formación Avanzada de Dirigentes, del Colegio Altos
Estudios de Quirama, en el cual abordamos a profundidad el tema del liderazgo). El liderazgo que reclama la adolorida humanidad es un liderazgo colectivo, no individualista; un liderazgo cooperativo, que procura el diálogo, la convergencia y el conocimiento compartido como un patrimonio común.
Cuando se comprende la esencia del liderazgo, se cae en la cuenta de que el liderazgo cobija todas las características con que se le apellida. La mente y el corazón de un líder, desde su consciencia expandida, abarca todos esos frentes que buscan calificarlo. Como liderazgo es una supracategoría, propia de una forma de ser y estar en el mundo, no se puede tener uno de esos atributos sin tener los demás. Se han identificado más de 50 rótulos para el liderazgo
que, como adjetivos, tratan de apuntar en una dirección. Pareciera que es un ejercicio divertido y lucrativo que, como sostenemos, revela su limitada concepción. En este boletín, que ya va para los cinco años de ininterrumpida edición mensual, hemos tratado hasta la saciedad de explicar lo que es liderazgo realmente. Por eso nos
atrevemos a decir que apenas van unos cincuenta y tantos apellidos para el liderazgo, porque aparecerán más, mientras no cambiemos nuestra comprensión sobre el simple hecho de que liderazgo es todo eso y muchísimo más. Es una supracategoría que escapa al confinamiento que le imponemos con los apellidos.
Mauricio Cardona Escobar
Coordinador Académico
Colegio Altos Estudios de Quirama
Blog Colegio Altos Estudios de Quirama

Pocas tendencias han ganado tanta fuerza en la agenda global, en las últimas décadas, como la equidad de género. Así lo consigna el World Inequality Report: “Hoy en día, las mujeres tienen mayor nivel educativo, participan más activamente en el mercado laboral y ocupan puestos de liderazgo con mayor visibilidad que nunca”. Pero agrega: “sin embargo, al analizar cómo se distribuyen las horas de trabajo y los ingresos entre hombres y mujeres, emerge una realidad impactante: el mundo aún está lejos de alcanzar la paridad de género”. La tarea continúa. Más información ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad

Hay un conocido refrán que dice “o todos en la cama, o todos en el suelo”. En el liderazgo, suele usarse para invitar a las personas a ir “en el mismo barco”, a acompañarse, o solidarizarse con alguna vivencia en particular. O a todos les va bien, o a ninguno le va bien. O todos vamos, o ninguno va. O hay para todos, o no hay para nadie.

“El informe PHC 2025 (Planetary Health Check 2025) concluye que siete de los nueve límites planetarios se han superado, y todos ellos muestran tendencias de creciente presión, lo que sugiere un mayor deterioro y desestabilización de la salud planetaria en un futuro próximo […] Las actividades humanas han empujado colectivamente a la Tierra más allá de su Espacio Operativo Seguro, impulsadas por factores de estrés interconectados como la combustión de combustibles fósiles, los cambios en el uso del suelo y la contaminación” (paréntesis nuestros). Este informe es elaborado por el Potsdam Institute for Climate Impact Research. Clic para ver informe completo ACÁ.

Una interesante tendencia ha venido cobrando fuerza en el mundo, en las dos décadas precedentes: la remoción de presas de los ríos. Con ello se consiguen múltiples beneficios: a) se desbloquea la libre circulación de la biodiversidad; b) se morigeran los riesgos de desastres por inundaciones, colapsos y accidentes; c) se recupera el microclima y el balance ecológico de regiones enteras. Según el reporte DAM REMOVAL PROGRESS 2025, publicado por Dam Removal Europe, en Europa se removieron 603 presas en 21 países, un incremento del 497 % frente al primer año de medición (2020). Saludable tendencia para un planeta enfermo. Ver el reporte completo ACÁ.

Comfama adelantó el año anterior la octava versión de esta encuesta, que consultó la opinión de 1320 personas, en 26 departamentos y cubrió tanto ciudades como área rural en todos los estratos socioeconómicos. Conclusiones principales fueron: - Para el 99 % de los colombianos, la familia es lo más valorado, dato que conserva consistencia desde la primera encuesta. - El trabajo ocupa el segundo lugar, con un 97 %. - El sentido religioso alcanzó el 82 %, recuperando 5 puntos, después de haber venido declinando desde un 92 % de la primera encuesta. - Cerrando el top 5, se ubica la amistad con un 90 %. Es de notar que no aparece ningún valor vinculado al bien común de la sociedad colombiana. Para acceder a la encuesta, de clic ACÁ.

Una de las comprensiones más limitadas del liderazgo consiste en reducirlo a la capacidad de dirigir personas o alcanzar resultados. El liderazgo auténtico es mucho más que eso. Es una capacidad humana que participa activamente en la construcción de la realidad social. Las investigaciones recientes sobre consciencia, especialmente las desarrolladas por Antonio Damasio, muestran que nuestra capacidad de comprender, decidir y actuar surge de la integración entre razón, emoción, experiencia y cuerpo. Por su parte, Santiago Beruete nos recuerda una verdad olvidada: no somos seres separados de la naturaleza; somos naturaleza que ha llegado a ser consciente de sí misma. Estas perspectivas invitan a repensar el liderazgo desde una visión más amplia. Liderar no consiste únicamente en gestionar recursos o coordinar esfuerzos. Consiste en generar sentido, construir relaciones de calidad y contribuir a la formación de culturas que favorezcan el florecimiento humano. Cada conversación, cada decisión y cada encuentro ayudan a configurar los patrones culturales que terminan modelando nuestras organizaciones y nuestras sociedades. Por ello, el liderazgo no es solamente una función. Es una responsabilidad profundamente humana y una de las fuerzas más poderosas para construir futuros posibles.
