PAUSA EN LA ACCIÓN, CLAVE DEL LIDERAZGO INTERIOR - EL ÁGORA
February 13, 2026

Acaba de terminar una de las épocas más significativas para todos nosotros, como es el cierre de un año y el inicio del otro; tiempo propicio para hacer una pausa en la acción, aún en medio del movimiento que algunos podamos tener. Vivir el silencio interior, conectarnos con nosotros mismos, es quizás uno de los regalos más importantes que nos podemos brindar, porque nos conecta con nuestra esencia, nos permite mirarnos tal como somos y rescatar ese ser interior que nos habita, donde no hay juicios, sólo amor, comprensión, entendimiento.
Un ejercicio que ayuda a silenciarse es interactuar con las plantas y prestarles atención a cada una de ellas, tratando de establecer una conexión profunda, no solo visible, sino sensorial, entendiendo sus necesidades de hidratación, de ubicación; haciendo eco a la invitación que nos hacen Sue Stuart – Smith en su libro La mente bien ajardinada (Ver ACÁ), Byung-Chul Han en Loa a la tierra, un viaje al jardín (Ver ACÁ)
y Mario Quijano en Las plantas nos miran (Ver ACÁ), de vivir esta experiencia de unión, respeto y reverencia con estos seres maravillosos, que, en la vivencia de su silencio, nos expresan todo: alegría, gratitud, presencia y conexión con el propósito, a la luz de su propia dinámica y proceso.
El silencio interior, que nos invita al conocimiento de nosotros mismos, nos hermana con los demás, nos ayuda a cultivar una actitud humilde y sencilla, que potencia y resignifica la relación con el otro, tal como lo señala Anselm Grün en su libro Humildad y experiencia de Dios (Ver ACÁ); cesan los cuestionamientos y reproches, se expande nuestro amor al próximo, al prójimo, y es una vía expedita para potenciar el trabajo colaborativo y sinérgico, donde el ser sale de su centro y se conecta con la vida misma, tejiendo redes interactivas que trascienden el espacio y el tiempo, tal como nos lo expresa Eckhart Tolle en Una nueva tierra (Ver ACÁ): “los humildes son las personas que han despertado a su naturaleza esencial verdadera y reconocen esa esencia en todos los demás, y en todas las formas de vida, encarnan la conciencia despierta que está cambiando todos los aspectos de vida en nuestro planeta”.
Es fundamental que este ejercicio de silenciarnos interiormente se establezca como una práctica cotidiana, no solamente supeditada a los cambios de año, incorporándolo como un hábito en el que la meditación es su mejor expresión, tal como nos invita Pablo D´Ors en su reciente alocución de inicio de año 2026, Karen Armstrong en los Doce pasos hacia una vida compasiva (Ver ACÁ)
y Thich Nhat Hann en el Arte de vivir (Ver ACÁ). Tener diariamente momentos de conexión con nosotros mismos, estableciendo un horario para ello, haciéndolo parte de un método de vida, es muy valioso, necesario y conveniente; máxime en estas épocas, cuando el trabajo desde el centro de nuestro ser hacia afuera es cada vez más díscolo por la cantidad de distracciones que tenemos, redes sociales que por lo general desinforman, polarizan, nos hacen perder foco y unas agendas que no dejan espacio para retomarnos desde la observancia y el recogimiento.
Vivir este estado de conexión interior y reconectarnos con lo esencial trae como consecuencia calidez y amabilidad en el trato consigo mismo y con los demás, amor puro y sincero, lo cual se refleja también en nuestras decisiones, al fortalecer la capacidad de discernir, viviendo de una forma genuina, transparente, nítida, lo que nos invita a participar de causas nobles que contribuyan de manera decidida a mejorar las condiciones actuales de nuestros territorios.
Al conectarse el ser con el todo, entiende la importancia de cumplir su misión de amor aquí y ahora y esto va en concordancia con la invitación que siempre nos está haciendo el Colegio Altos Estudios de Quirama de potenciar en nosotros el líder con poder auténtico, que logramos viviendo el silencio interior y el estado de presencia, comprendiendo que cada momento es único e irrepetible, tal como nos inspira el proverbio japonés Ichi-go ichi-e (一期一会); y, por ello, resignificarlo y vivirlo implica estar a la altura de nuestra estatura interior. La invitación es entonces a hacer una pausa en la acción.
Maria del Pilar Restrepo Mesa - Colegiada
Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
Blog Colegio Altos Estudios de Quirama

Una refrescante noticia del Foro Económico Mundial. La economía verde (circular, regenerativa y bio) ha dejado de ser un nicho y ya es el segundo sector global por tasa de crecimiento, solo detrás de la tecnología que, de paso, está siendo su gran aliada. Ya representa un mercado de US$ 5 trillones por año. Y las compañías centradas en economía verde tienen retornos 2 veces más altos que sus pares tradicionales. China emerge como el gran líder y los EE. UU., han elegido la suicida ruta de declinar la apuesta.

Werner Vogels, CTO de Amazon Web Services AWS, hizo las siguientes apuestas tecnológicas para 2026, en su reconocido reporte anual: 1) la llegada de robots sociales, para combatir la crisis de soledad; 2) el resurgir de los polímatas, apalancados por la IA; 3) el desafío de la ciberseguridad, con la llegada de la computación cuántica; 4) la masificación de las tecnologías de defensa; y 5) la democratización y personalización de la educación, gracias a la IA.

En un informe de 2026, el diario La República reseñó las 9 tendencias esperables en la dinámica laboral del país. Son ellas: 1) aplanamiento de las estructuras organizacionales; 2) salario emocional, vinculado al bienestar; 3) retorno de la estabilidad laboral; 4) pensar de nuevo en retener el mejor talento; 5) deterioro de la cultura organizacional; 6) flexibilidad en horarios y jornadas; 7) renuencia a asumir posiciones de dirección; 8) entrenamiento permanente en resiliencia; y 9) celos profesionales en ascenso.

Desde Quirama pensamos que el liderazgo es una fuerza de transformación consciente. Por eso, el Programa FAD busca promover un cambio profundo en la manera de comprender y ejercer el poder y el liderazgo, a través de la reflexión, el diálogo y una visión integral del ser humano. Integramos las dimensiones trascendental, material y relacional para elevar la consciencia y contribuir a una sociedad más sostenible, inclusiva y orientada al bien común.

La condición de líder es un asunto que primeramente tiene que ver con el uso de nuestro poder interior. Cuando este poder interior es construido alrededor de los valores que ponen nuestra personalidad al servicio del alma humana, se convierte en auténtico poder. Desde allí, emerge la condición de liderazgo. Desde el poder auténtico, conectados con nuestra esencia, los mejores líderes, aquellos que con su vida han hecho un gran beneficio a la humanidad y han aportado significativamente al proceso de evolución de nuestra especie, son aquellos que se han sabido conectar profundamente con nuestra naturaleza esencial; con aquello último somos. Su ética personal es un compromiso político con el mejoramiento de la condición humanizadora de la sociedad. Por ello son personas que:

