EL AGORA: Un Viaje hacia el Equilibrio

March 10, 2025
Hoy, cuando se habla tanto del bienestar, de los ideales de las nuevas generaciones de encontrar espacios laborales donde puedan tener flexibilidad y una cultura organizacional más sana, nos enfrentamos, sin remedio, a un aumento de problemáticas de salud mental, cada vez más complejas, enfermedades críticas y una ciudadanía a la deriva que ha perdido la fe en el modelo y las instituciones que hasta ahora habían marcado el norte de la economía, la sociedad, la política y, en general, las relaciones humanas.

Caos, entornos de incertidumbre, crisis en el liderazgo, cambio de paradigma… conceptos que muchas veces se han discutido en los espacios del Colegio Altos Estudios de Quirama, pero que cobran un mayor sentido en la actualidad esta conversación y el cuestionamiento de ¿cómo emerger a una vida en equilibrio cuando estamos nuevamente a las puertas de un cambio de ERA y sentimos que todas nuestras certezas se convierten en vagas hipótesis?

Una de las grandes apuestas que se han expuesto para desarrollar un mayor “equilibrio en la sociedad” ha sido el “reivindicar” a la mujer en su papel a la par del hombre. Claramente, como mujer, esto me ha cuestionado y me ha generado muchas inquietudes; porque buscar el equilibrio no debería tratarse de buscar la igualdad de género, sino, tal vez, de abrazar la diferencia y potenciar que ambos géneros pueden aportar a la construcción de sociedad, desde sus visiones diversas de la realidad. 

No quisiera desconocer los muchos movimientos que se han organizado alrededor de la mujer y los grandes logros que se han alcanzado a través de publicaciones como la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana de Olympe de Gouges, en 1791, la Vindicación de los derechos de la mujer de Mary Wollstonecraft, en 1792, la Convención de Seneca Falls (Nueva York), en 1848, las revoluciones a nivel mundial por el derecho al voto, entre otras, que han permitido que seres humanos como yo tengamos posibilidades de crecimiento profesional y desempeñemos roles de dirección. 

Pero el llamado hoy es a ir más allá de los movimientos feministas. En la actualidad, las mujeres jugamos un rol clave en medio de una sociedad inquieta y en búsqueda de algo más que lo que nos han vendido como “el camino hacia la felicidad”, el cual se ha fundado desde una racionalidad y una competencia que invita a estar por encima de otros, y en la que llegar al resultado está por encima de los procesos humanos. 

A lo largo de estos últimos meses, que me he permitido irme a las profundidades de mi ser como mujer, teniendo la posibilidad de conocer mujeres auténticas, he descubierto que hay una gran posibilidad para la búsqueda de un equilibrio, si potenciamos la conexión con nuestra esencia: conectarse con todo nuestro poder femenino nos transforma en refugio, en generadoras de armonía, conciliadoras, articuladoras de grandes iniciativas multiactores y multipropósitos, con la riqueza infinita del ser flexibles y mucho más adaptables a los cambios que seguirán marcando el rumbo de esta humanidad.

Por lo tanto, hoy las mujeres tenemos grandes retos: ya tuvimos a nuestras antecesoras luchando por un lugar en la sociedad; ahora la apuesta debería ser el continuar ocupando esos diversos roles, pero conectadas con nuestra esencia, abrazando nuestra vulnerabilidad, con esa voz interna que nos hace únicas y que potencializa capacidades que hoy, como lo mencionaba anteriormente, son claves para avanzar en este nuevo paradigma en el que entramos como humanidad. 

El retornar a nuestra esencia, y tener mayor consciencia de que somos parte de un todo, nos llevará a conectar con ese lugar (nuestro poder interior), donde todo es posible. Esto nos permitirá, como lo mencionaba Arianna Huffington en su libro La vida plena, encontrar nuestro lugar de sabiduría, paz y fuerza. Y, desde este punto, servir y reinventar el mundo de acuerdo con una propia definición de éxito, que vaya más allá de lo material y el poder; donde podamos desarrollarnos con más alegría, gratitud, compasión y, obviamente, más amor.

Posiblemente, en ese punto, re-cordando lo que somos verdaderamente, iniciaremos ese viaje hacia el equilibrio.

Carolina González

Directora

Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño

Blog Colegio Altos Estudios de Quirama

October 2, 2026
En un mundo tan violento y confuso como el actual, refresca el espíritu saber, de fuente seria, que el hambre y la desnutrición vienen cediendo terreno, así sea lentamente, en casi todo el mundo. Menos en África, por desfortuna. Así nos lo reportan la FAO y otras organizaciones, en su informe State of Food Security and Nutrition in the World 2026, que acaba de publicarse: “Las nuevas estimaciones mundiales […] confirman una mejora gradual y sostenida. Se estima que el 7,8 % de la población mundial padeció hambre en 2025, frente al 8,1 % de 2024 y el 8,6 % de 2022”. “Entre […] 7,4 % y 8,5 % de la población mundial […], padecieron hambre en 2025 […], esto indica una disminución de unos 14 millones de personas con respecto a 2024 y de 43 millones en comparación con 2022”. Para acceder al informe completo, haga clic ACÁ . Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 28, 2026
Una investigación reciente de las universidades de Arkansas y Misuri-Kansas hizo un hallazgo preocupante: “…la cantidad de palabras que decimos en voz alta a otras personas disminuyó casi un 28 % entre 2005 y 2019”, lo que equivale a unas 120 000 palabras menos por año. Ante esta cruda realidad, concluyen: “Nuestros hallazgos subrayan la necesidad de comprender mejor cómo la comunicación oral y escrita influyen en la soledad, la salud y el bienestar”. Pero no parece ser solo el lenguaje; es también el pensamiento el que resulta afectado, según lo reseña reciente reporte del diario El Tiempo (Colombia): “…cada vez es más abundante y sólida la evidencia científica que demuestra que el uso elevado de las pantallas, redes sociales y la inteligencia artificial está modificando los procesos de aprendizaje, la capacidad de concentración, las habilidades lectoras, e incluso el pensamiento crítico” (subrayados del original). Más información ACÁ , ACÁ Y ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 21, 2026
Un hecho que ya marca tendencia en el mundo es el desmantelamiento de grandes presas hidroeléctricas, con maravillosos impactos sociales y ambientales. Dos casos recientes ameritan comentarse: Las presas del río Hiitolanjoki en Finlandia. Así lo reseñan los medios: “Cuando se derribaron las presas […], el paisaje empezó a cambiar: el agua se aceleró y se enfrió, y empezó a parecer menos un embalse y más un río de nuevo. Y entonces llegaron los peces”. Ver ACÁ. La demolición de cuatro represas en el río Klamath (la mayor demolición de presas de EE.UU.). Así lo registraron los medios: “Desde la eliminación de las represas, científicos y equipos de monitoreo registraron el regreso de salmones a sectores del río que habían permanecido inaccesibles durante más de 100 años”. Y lo más maravilloso: la restauración del territorio ha sido liderada por el pueblo ancestral Yurok.  Ver ACÁ. En 2025, se eliminaron 603 barreras en 21 países de la Unión Europea y el objetivo es restaurar 25.000 kilómetros de ríos de caudal libre p ara 2030. Ver ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 18, 2026
Lo que los humanos hemos hecho a lo largo de nuestra historia es el resultado de una visión del mundo compartida en un determinado grupo social y, por consiguiente, de nuestros hábitos de pensamiento y modelos mentales (valores, supuestos, creencias). Es el resultado del paradigma que se profese. Si bien los paradigmas se transforman y evolucionan, dando lugar a nuevos paradigmas (modelos dominantes de pensamiento) el cambio no es sencillo. Usualmente un nuevo paradigma emerge cuando el anterior cayó en desuso, y un nuevo paradigma tiene que emerger. Según se percibe, la humanidad ya ha hecho transición hacia un nuevo paradigma. Es un cambio radical civilizatorio que, de una manera dinámica y sistémica, se manifiesta hoy en todos los órdenes en la cultura humana (todo queda afectado). Y como en toda transición cultural histórica, un sector de la población no experimenta la emergencia del paradigma, en el corto plazo, y continúa actuando con base en las ideas y cosmovisión propias del anterior paradigma. Hoy, en mucho a raíz de la innovación tecnológica denominada Inteligencia Artificial, un amplio grupo de seres humanos está coronando este cambio de paradigma, volviendo a una nueva vieja pregunta que parece estar significando una importante expansión de la consciencia: ¿qué significa ser humanos? ¿qué y quienes somos los humanos?, ¿y qué es lo que nos constituye esencialmente? Y, de forma sorprendente, un nuevo relato empieza a emerger, atravesado por ideas que han sido movilizadoras de la evolución de la especie: la colaboración-cooperación, y la convivencia amorosa y altruista enfocada hacia el bien común. Las implicaciones teleológicas y axiológicas de esta realidad son enormes y críticas para nuestro futuro. Quienes no han entrado en el campo de los nuevos modelos mentales, propios del nuevo paradigma, siguen instalados en las viejas ideas de competencia, control, dominación y apropiación egoica, poniendo en riesgo la supervivencia de nuestra especie. En el campo del liderazgo, el paradigma está cambiando y un nuevo pensamiento se hace ya evidente. Algo está disolviéndose y una nueva figura cultural, en un nuevo relato, se está haciendo visible. Un liderazgo, que no obedezca y resuene con nuestra condición esencial humana, no merece denominarse liderazgo. Pero La pregunta es ¿seremos capaces de liderarnos a nosotros mismos hacia un futuro sostenible?
September 15, 2026
Ya es claro que el rumbo global del mundo (geoeconomía, geopolítica y tecnología) está cambiando de dirección. Tres tendencias empiezan a configurar un nuevo escenario: a) las tensiones geopolíticas entre potencias y bloques; b) la instrumentalización de las relaciones económicas; y c) el veloz avance tecnológico. Un mundo más predecible queda definitivamente atrás. Un escenario caracterizado por: a) una globalización sin restricciones; b) un Estado de derecho multilateral; c) los límites al uso de la economía como herramienta política; y d) unos objetivos macroeconómicos ampliamente compartidos. Atrás queda entonces un mundo que funcionaba bajo la “tranquilizadora premisa de que la economía mundial se sustentaba en un equilibrio relativamente estable”. Más información ACÁ. Ver Boletín Liderazgo y Sostenibilidad
September 7, 2026
Hablar de paz en el Oriente antioqueño no puede reducirse al silencio de los fusiles ni a la disminución temporal de la violencia. La paz verdadera se construye cuando las comunidades pueden vivir con dignidad, permanecer en sus territorios y proyectar su futuro sin miedo. En una región marcada por el conflicto armado, el desplazamiento y las desigualdades históricas, la sostenibilidad de la vida sigue siendo un desafío urgente y colectivo.
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