INVITADO: NO SON SUFICIENTES LOS DATOS Y OPINIONES
November 12, 2025
Hace poco tuve acceso a un gráfico que ilustra lo que su autor, Paúl Graham, llama “la pirámide de la argumentación”. En siete niveles, condensa los estados de confrontación de una idea con otra en un ejercicio de discusión/diálogo. De menor a mayor impacto, la argumentación pasa por:

- Insultar
- Ad hominem
- Responder al tono
- Contradecir
- Contraargumentar
- Refutar
- Refutar el punto central
Lo traigo como referencia en el inicio de esta nota, para apalancar unas consideraciones que me surgen al escuchar, leer y tomar distancia, en el acalorado y sofocante movimiento de datos, opiniones, diatribas y demás atribuciones que se están tomando los diferentes actores de cara a decisiones futuras, no muy lejanas, sobre el futuro del país.
Boletín Liderazgo y sostenibilidad
Los intensos, largos y permanentes debates en todas las esferas de la institucionalidad local, regional y nacional, así como en la plaza pública y en algunos foros académicos y gremiales, se instalan según la escala de Graham, en el mejor de los casos, en el nivel de la contradicción; es decir, según él, en “la presentación del lado contrario con poca o mínima evidencia”, después de haber pasado por “el insulto y el menosprecio, la supuesta autoridad del contradictor y el tono de su mensaje”. En otras palabras, el debate se está moviendo en los extremos del ataque personal y en el examen epidérmico de las ideas del otro, por ningún lado en la sustancia.
Si se hace un detalle al modelo de referencia y se trata de focalizar un poco más el análisis, para comprender desde otra perspectiva la fenomenología discursiva desbordante, se me aparecen dos extremos que iluminan el escenario de las discusiones: el dato y la opinión.
Peter Drucker, pensador de la administración moderna, dijo alguna vez que “la información son datos con sentido”; o sea: el dato en sí mismo no es más que la expresión de una magnitud que, si no se pone en contexto, no se confronta, no se analiza con rigor, no se interrelaciona, no se compara en igualdad de condiciones, se queda en eso: en datos que, más allá de ilustrar, no contribuyen a la dialéctica de la discusión, tampoco a la persuasión, a la pedagogía constructiva y mucho menos a la aceptación, por parte del otro, por la fuerza indeclinable del argumento.
Con la opinión, pasa algo similar. En cualquier texto de epistemología, la opinión se asume como una primera aproximación al conocimiento de un objeto; lo que significa que, de ese encuentro, quedan sensaciones, aún lejanas de un saber técnico y mucho más de uno científico. En esos escenarios, datos y opiniones, es difícil construir realidades y proyectar cambios estructurales; de hacerlo, el debate queda muy lejos del nivel que se requiere para que los de una u otra orilla se concentren en los asuntos centrales objeto de la discusión.
Por lo pronto, se avizora en los meses por venir que el panorama político se va a quedar en un debate intenso, permanente y ad infinitum, en el que no pareciera haber en las partes intervinientes interés en verdaderos diálogos que le abran la puerta a trascendentales acuerdos.
Jaime Alberto Palacio Escobar
jaimepala2@gmail.com
Blog Colegio Altos Estudios de Quirama

Desde colegiales, aprendimos que “la filosofía fue la madre de todas las ciencias”. Pero estas crecieron, maduraron, se emanciparon y tomaron rutas bien diferentes, por momentos antagónicas para con su “madre”. Y ni hablar de la relación entre ciencia y espiritualidad. La pregunta es: ¿acaso esta divergencia en el pensamiento, especialmente en el p ensamiento occidental, está empezando a quedar en el pasado?, ¿acaso estamos viviendo una cada vez más evidente tendencia hacia la convergencia y hacia un pensamiento unificado de la realidad?

Uno de los comportamientos más característicos de aquellas personas que, en posiciones de dirección, merecen el calificativo de líder, es su capacidad de edificar un equipo que opere de una forma concertada, colegiada y como una alianza entre iguales. Un líder ayuda a convertir un grupo en un equipo. Así, un líder no se sirve del equipo, sino que sirve al equipo y se debe al equipo; no tiene, pues, agendas personales ajenas al grupo (o agendas ocultas). Esta forma de actuar tiene profundos fundamentos filosóficos y actitudinales; constituyen lo que se ha estudiado bien, como “la mente del líder” (ver boletín No. 34, mayo de 2023). Lo que diferencia a un líder de un anti líder es el uso del poder. Un líder se ocupa primariamente de construir un poder que sea auténtico, es decir, un poder que emana del interior, cuando la vida interior del líder ha sido objeto de un profundo cultivo, que lo ha llevado a la senda en la cual logra conocerse y comprenderse muy bien. Dicho conocimiento interior lo pone frente a una realidad, y un estado interior, en la cual comprende muy bien la naturaleza humana, y comprende muy bien a las demás personas. Hoy nos queda claro, entonces, que, sin este poder interior, caemos fácilmente en el uso del poder llamado externo, que es aquel poder en el que, por la desarmonía interior, una persona es movida por el miedo, el ego, la fragmentación personal y la inseguridad; de tal manera que adopta comportamientos autoritarios, jerárquicos, manipuladores, distanciadores y fragmentadores, en perjuicio del bien general. Para contrarrestar esta tendencia del individualismo, muy asentada en la sociedad moderna, debemos hacer un trabajo interior, de recogimiento, contemplación y silencio, y podemos ayudarnos de libros como los que a continuación reseñamos.

Acaba de terminar una de las épocas más significativas para todos nosotros, como es el cierre de un año y el inicio del otro; tiempo propicio para hacer una pausa en la acción, aún en medio del movimiento que algunos podamos tener. Vivir el silencio interior, conectarnos con nosotros mismos, es quizás uno de los regalos más importantes que nos podemos brindar, porque nos conecta con nuestra esencia, nos permite mirarnos tal como somos y rescatar ese ser interior que nos habita, donde no hay juicios, sólo amor, comprensión, entendimiento. Un ejercicio que ayuda a silenciarse es interactuar con las plantas y prestarles atención a cada una de ellas, tratando de establecer una conexión profunda, no solo visible, sino sensorial, entendiendo sus necesidades de hidratación, de ubicación; haciendo eco a la invitación que nos hacen Sue Stuart – Smith en su libro La mente bien ajardinada (Ver ACÁ) , Byung-Chul Han en Loa a la tierra, un viaje al jardín (Ver ACÁ) y Mario Quijano en Las plantas nos miran (Ver ACÁ) , de vivir esta experiencia de unión, respeto y reverencia con estos seres maravillosos, que, en la vivencia de su silencio, nos expresan todo: alegría, gratitud, presencia y conexión con el propósito, a la luz de su propia dinámica y proceso.

Una refrescante noticia del Foro Económico Mundial. La economía verde (circular, regenerativa y bio) ha dejado de ser un nicho y ya es el segundo sector global por tasa de crecimiento, solo detrás de la tecnología que, de paso, está siendo su gran aliada. Ya representa un mercado de US$ 5 trillones por año. Y las compañías centradas en economía verde tienen retornos 2 veces más altos que sus pares tradicionales. China emerge como el gran líder y los EE. UU., han elegido la suicida ruta de declinar la apuesta.

Werner Vogels, CTO de Amazon Web Services AWS, hizo las siguientes apuestas tecnológicas para 2026, en su reconocido reporte anual: 1) la llegada de robots sociales, para combatir la crisis de soledad; 2) el resurgir de los polímatas, apalancados por la IA; 3) el desafío de la ciberseguridad, con la llegada de la computación cuántica; 4) la masificación de las tecnologías de defensa; y 5) la democratización y personalización de la educación, gracias a la IA.

